Los tanguillos son un palo del flamenco
originario de Cádiz, procedente de la música
de carnaval. Por esta razón, algunos teóricos
los sitúan en el grupo de cantes originarios del
folclore andaluz, como las sevillanas y las peteneras. Según
los teóricos, el compás de los tanguillos
es el resultado de la combinación del compás
de 6x8 y el compás de 2x4. Aunque también
es aceptado que se trata de un compás de 3x4. Y hay
quienes proponen que, simplemente, se trata de 4x4 igual
que
tangos y tientos,
pero más acelerado. Las letras aluden siempre a temas
satíricos, irónicos y festivos. El auténtico
maestro del cante por tanguillos es
Chano
Lobato, quien mantiene viva toda la esencia de antiguos
tanguillos llevados al flamenco por sus antecesores como
el de Los Anticuarios, que data de 1905. Ya pasado por los
moldes y arreglos del flamenco actual, entra junto a bulerías,
tangos, rumbas y alegrías en el grupo del flamenco
festero, con multitud de formas y estilos. Cantaores como
Potito o Duquende lo cultivan en sus últimos trabajos
discográficos. Los tanguillos son, por supuesto,
bailables. Bailaores como Sara Baras o Isabel Bayón
los coreografían y danzan en sus espectáculos.
Y en la guitarra, hay célebres composiciones como
‘Casilda’ de Paco de Lucía, ‘Aroma
de libertad’ de Cañizares o ‘Vapor de
Cai’ de Juan Diego. Las formas más heterodoxas
las proponen músicos como Diego Amador al piano,
Jorge Pardo al saxo y Ojos de Brujo en modo hip-hop.