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RAFAEL AMADOR, ‘PATA NEGRA’. SALA HEINEKEN MADRID
Vuelve el flamenco
venenoso
S.C. Madrid, 18 de noviembre de 2006
‘Pata palo’, ‘Los managers’,
‘Los delincuentes’, ‘Ay, José’...
No hubo canción que el entusiasmado público
no coreara a voz llena. Con la Sala Heineken Madrid abarrotada
de fans, descendientes musicales, algún que otro neófito
y aromáticos humos, Rafael Amador y los suyos pusieron
toda la carne en el asador para resucitar no sólo Pata
Negra, sino ese espíritu venenoso y callejero que
cimbreó los cimientos del flamenco allá por
los ochenta.

Rafael Amador, en concierto
(Foto: Daniel Muñoz)
El concierto giró en torno a la figura de Rafael Amador
que demostró que, aún arrastrando los malos
envites de la vida, se basta para defender el repertorio de
la resucitada banda. Y, además, para poner en circulación
nuevos temas como ‘El pollo robao’, una denuncia
de las pasadas persecuciones contra los gitanos. Sorprende
aún la manera de sintetizar en mundanas letras la sabiduría
popular, con su acidez, su sorna y su rítmica. Cantautor
rockero. Bluesmen jondo. Pedazo de guitarrista. Y un bicho
de escenario.
Rafael se va creciendo tema a tema, azuzado por oles, silbidos
y jaleos de “¡torero, torero!”. Raja la
garganta para reventar de expresividad los cantes. Y pasa
de una guitarra a otra, de la flamenca a la eléctrica,
de la maciza a la de caja hueca... que, por primera vez, conoce
la sensación de ser rasgueada. La banda toca con actitud
rockera, aunque confluyan tres guitarras de palo, las de Caracafé,
El Pájaro y el propio Rafael. Adrenalina en dosis bien
despachadas, de AC/DC a Camarón. Batería y congas
a tope de revoluciones.
Lástima de final. En lugar de la apoteosis esperada,
Rafael hizo mutis por el foro y dejó al grupo abrochar
con una versión del ‘Purple Haze’ de Jimi
Hendrix. Y fin. Durante unos minutos, centenares de personas
se resistieron a abandonar la sala. Pero dos convincentes
argumentos tiraban del respetable hacia la salida: no, nadie
salía al escenario y... no, ya no se servía
bebida en las barras (¿Ni siquiera la cerveza que patrocina
el local? Ni siquiera).

Rafael Amador, 'Pata Negra' (Foto:
Daniel Muñoz)
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