PITINGO, ‘OLÉ Y AMÉN’. ESTRENO
Un cantaor y su fórmula
S.C./ Flamenco-world.com, 27 de diciembre de 2010
Galería
de fotos. Pitingo, estreno de ‘Olé y amén’.
Por Daniel Muñoz
‘Olé y amén’.
Pitingo: cante. Juan Carmona: guitarra.
Jesuli del Puerto: segunda guitarra. Juan Carmona, Benji:
percusión. Eli Soto, Noemí Humanes: coros.
Piripi: palmas. Rocío la Turronera: baile. Guere:
bajo. Jorge Fernández: batería. Jorge, Michael:
metales. Víctor Alonso: teclados. Coro de gospel:
voces. Teatro Calderón Häagen-Dazs. Madrid,
27 y 28 de diciembre de 2010. 21:00 horas
¿Qué tiene que ver una balada
de éxito internacional como ‘Without you’
con un cante por malagueñas? La respuesta es: Pitingo.
El cantaor onubense se ha convertido en singular enlace
entre el flamenco y la canción pop-soul. Él,
su garganta, sus músicos, su estilismo y, sobre todo,
su público. Tiene construida una fórmula que
es sólo suya -la bautizó soulería-
y que aplica a los distintos repertorios que selecciona
para sus discos. ‘Olé y amén’
es el tercero. Como el anterior, junta dos o tres cantes
clásicos (aunque con quejidos souleados)
con unas cuantas canciones de éxito más que
contrastado. Y ese facilón reconocimiento cara al
receptor hace que un estreno parezca un concierto de cierre
de gira, con el público en pie -tema si, tema no-
cantando y bailando con su ídolo. Él se lo
hace simple, con una actitud cercana, interactiva y consciente
de que la actuación ha de ser una experiencia compartida,
divertida y para contar.
Pitingo salió recibido al grito
de “¡guapo, guapo!”. Alrededor de una
mesita cantó, para entonarse, soleá al golpe.
Al poco estaba de pie y con el micro en la mano, dejándose
libertad de movimientos, para templar unas malagueñas
acompañado a la guitarra por Juan Carmona, su mano
derecha. Ya el fandango de cambio lo llevó al soul,
mientras la cegadora alumbraba insistentemente las caras
del patio de butacas del señero Teatro Calderón.
Antes de seguir, dio las gracias a sus incondicionales y
dedicó el concierto a Enrique
Morente a quien, según contó, conoció
una noche en las reuniones del Mago y, tras escucharlo,
le pidió que le repitiera el cante que acababa de
hacer, un fandango de Antonio el de la Calzá. Recordó
aquel primer encuentro y el apoyo que siempre le brindó.
Y, acto seguido, se puso a interpretar el ‘Compromiso’
por bulerías, cuya interpretación dejara sellada
para siempre Fernanda
de Utrera. Él, aún así, trató
de darle su impronta vocal, llena de virtuosismo, tensos
recortes, potencia y calidez. Insistiendo en el cuplé
flamenco, interpretó un popurrí en el que
cupieron desde la zambra caracolera, a la sevillana del
barquerito de Lora, pasando por el recuerdo a los que dan
gloria a la gloria. Pero, de sopetón, ‘Yesterday’.
Y, de estribillo, el “cómo quieres que te quiera”.
El público estaba que chillaba, las cegadoras haciendo
su trabajo, los resortes funcionando… Daba la sensación
de que todo marchaba (muy) según lo previsto.
El típico doble solo de cajón
también cumplió cara al graderío. Vientos,
teclados, bajo, batería y coro de gospel se sumaron
a la celebración. Pasado un tiempo prudencial, reapareció
la estrella con traje nuevo, solapas de lentejuelas, camisa
de esmoquin… vestido para la ocasión de estrenar
en directo el tema que da título al álbum.
Y con la canción y su historia, arrasó, para
entonces integrando el foso en el escenario y alargando
la sonrisa, el brazo y el micro a la audiencia. Dio una
breve tregua con la balada ‘Without you’, popularizada,
ya saben, por Mariah Carey, y atacó de nuevo con
la versión más dinámica de su segundo
disco, la del ‘Killing me softly with his song’.
Directamente, pidió a su público que hiciera
lo que le diera la gana, es decir, que volviera a levantarse
de las butacas. Les dio luz y hecho.
Un contradictorio doble entremés
oxigenó la sala. Primero, el coro de gospel a solas.
Después, una bailaora por bulerías. Y, tras
presentar a la otra mitad de músicos, endulzó
el ambiente con su versión del ‘Cucurrucucú,
paloma’, con Caetano Veloso como referente. Vuelta
entonces a lo reconocible, al ‘I just called to say
I love you’ con el que antaño nos martilleó
Stevie Wonder. El ambiente era tal, que ya hay quien aprovechaba
para hacerse fotos a sí mismo con el cantante de
fondo. Una locura. Y, como remate, el ‘She works hard
for the money’ de Donna Summer… y, traducido
‘Lucha por su dinero’, ahora de Pitingo. Como
primer bis, se desplazó hacia la salsa con un ‘Devórame
otra vez’ que levantó de sus asientos a los
más maduritos. A los que para entonces habíamos
desconectado del show, nos recuperó in extremis
con un fin de fiesta por bulerías al que, dadas las
fechas, dio aire de zambomba jerezana. Contentar a todos
es imposible. Contentar a muchos… ¿es demasiado
fácil?
Galería
de fotos.
Pitingo, por Daniel Muñoz
Fotos © Daniel Muñoz, 27
de diciembre de 2010