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TEATRO AVENIDA. BUENOS AIRES, ARGENTINA
EVA YERBABUENA: 5 MUJERES 5
Conmoción en el alma porteña
Betina Bracciale. Buenos Aires, noviembre de 2003
'5 Mujeres 5'. Baile y coreografía: Eva Yerbabuena.
Música y guitarra: Paco
Jarana. Guitarra: Salvador Gutiérrez. Percusión: Antonio Coronel.
Flauta y saxo: Ignacio Vidaechea. Cante: Enrique Soto, Segundo
Falcón, Pepe de Pura. Soprano ligera: Marta de Castro. Cuerpo de baile:
Lucía Guarnido, Sonia Fernández, Marta Arias, Sara Vázquez,
Luis Miguel González, Isaac Tovar, Juan Carlos Cardoso y Rubén Olmo.
Teatro Avenida. Buenos Aires (Argentina), del 19 al 23 de noviembre de 2003.
Cartel de Eva Yebabuena en Argentina
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Ávido conocedor de propuestas culturales, para el porteño ir
al teatro es una ceremonia casi sagrada. A esto hay que sumarle la omnipresencia
de la inmigración española -y su enorme descendencia- que ha definido
un paladar particularmente exigente para el sentir flamenco. '5 Mujeres 5', el
segundo montaje de la compañía de Eva
la Yerbabuena, se presentó, gracias a la iniciativa del productor José
Lata Liste, en el Teatro Avenida, refugio tradicional de amantes del arte jondo
y de la zarzuela. Aquí en el Río de la Plata una notable fama antecedió
a la granadina y su presencia no hizo más que confirmar los buenos pronósticos.
Antes sólo había pasado por Argentina para dictar un seminario de
cinco días, sin haber pisado escenarios locales. Por eso esta semana la
devoción del público por la bailaora fue inmediata e incondicional.
Si bien la suya es una presencia dúctil capaz de fundirse como una más
en el cuerpo de baile o de llenar todo el espacio escénico, fue en estos
instantes de interpretación en solitario cuando los aplausos estallaron.
No es difícil dejarse conmover por la destreza de una intérprete
que escoge los climas, gradúa la energía, respeta el valor comunicativo
de los silencios y calibra fragilidad con temple, de acuerdo a una perfecta concordancia
con el cante, las guitarras y la percusión. El preciso percutir de sus
pies maneja diversos tonos de zapateo. Por momentos, este sonido se lleva a la
mínima expresión pero conserva movimientos y miradas firmes y contundentes,
sin titubeos. Estos señalan, a la vez, desgarro o alegría en su
cuerpo porque la de ella es una precisión nunca exenta de sentimiento.
La protagonista añade a su baile una gestualidad sin estridencias ni
sobreactuación. La coreografía de su autoría se acompaña
con recursos escénicos funcionales y despojados que llevan el sello del
director Hamsel Cereza, integrante de la Fura dels Baus. El espectáculo
está planteado como un imprescindible trabajo en equipo y la labor de cada
uno de los artistas forma el perfecto engranaje de la puesta en escena.
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Cartel de Eva Yebabuena en Argentina |
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Eva Yerbabuena y compañía llevaron a la capital argentina un
programa doble. La primera parte la copaba este espectáculo anterior a
'La voz del silencio', que se estrenó en la Bienal de Flamenco de Sevilla
2000, y que aún pone en pie los escenarios de medio mundo. Tiene una estructura
narrativa que consiste en un recorrido por cinco estadíos emocionales de
un personaje femenino: el amor, la locura, la ambición, la soledad y la
madurez.
Tras quince minutos de pausa, comienza la segunda sección que se ha
dado en llamar 'Flamenco de la cava'. Se trata de tres fragmentos que reúnen
treinta minutos cargados de dramatismo. El público argentino quedó
cautivado por las bulerías de los bailaores, la escena que comparten bailarines
y percusión, y, sobre todo, por el remate de la actuación. Allí
La Yerbabuena, con una soleá, provocó la agitación del público.
La platea pidió "otra" de pie. Fue entonces cuando la intérprete,
dentro de una ronda de palmas y cante, llenó el centro del escenario. Una
vez más, las contorsiones de sus yemas, torso, hombros y cadera parecieron
dejarse abrazar por esa música... ese flamenco que no entiende de fronteras
para llegar al alma.
revista@flamenco-world.com
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