FESTIVAL VAIVENES FLAMENCOS
2008. JAVIER BARÓN, BELÉN MAYA, EL TRÍO,
GERARDO NÚÑEZ, ROCÍO MOLINA, ENRIQUE
MORENTE...
Vanguardia de ida
y vuelta
Carmen Macedo. Alcalá de Guadaíra
(Sevilla), 5 a 12 de julio de 2008
El Festival Vaivenes Flamencos
2008 se estrena siendo testigo de una variada muestra
de flamenco contemporáneo. Cante, jazz, baile,
teatro, circo, guitarra… la cara más vanguardista
del flamenco se ha dejado ver a lo largo de una semana
para, al final, dejar clara su esencia más pura.
Lo de hoy y lo de siempre han ido de la mano en conciertos
como los ofrecidos por Enrique
Morente, Son de la Frontera o Belén Maya, recordando
el pasado y buscando el camino hacia el futuro. Y, todo
ello, en un mágico escenario, el de la fortaleza
medieval de la mítica localidad flamenca de Alcalá
de los Panaderos.

Javier Barón en 'Dos
voces para un baile'
(Foto Vaivenes Flamencos 08)
Con flamenco en estado puro, y algo de
retraso, se inauguró el pasado 5 de julio el Festival
Vaivenes Flamencos 2008 -programado en el marco del 1º
Festival Internacional de Artes Escénicas Riberas
del Guadaíra- de la mano de la compañía
de Javier
Barón. El Castillo de Alcalá rozó
el llenó en la primera noche del certamen para
recibir a su paisano en su regreso a su tierra y sus orígenes,
tras haber recibido los aplausos de medio mundo. Y la
espera mereció la pena. Su voz se deja oír
para hacer memoria de sus inicios y de su vida y para
recordar a los fallecidos en la riada de Alcalá.
‘Dos voces para un baile’ es una reflexión
sobre el escenario. El propio bailaor explica cómo
utiliza el cante, las palmas y la guitarra para meterse
ahí con su baile. Una simplificación y una
muestra del conocimiento de Barón, que combina
una gran variedad de estilos en un espectáculo
cuidado desde la forma de entrar en escena. “¡Vámonos
arriba, maestro!”, le dice su guitarrista, y Barón
demuestra una vez más la limpieza de su baile y
su manera de entenderse con el público.
Y de la esencia de Javier Barón
a la contemporaneidad de Belén
Maya y su espectáculo ‘La voz de su amo’.
Acompañándose de Juan Carlos Lérida
como artista invitado, estos dos bailaores se esfuerzan
por mostrar el flamenco como parte de la danza contemporánea.
La fusión de géneros, la ‘performance’
o el bailarín descalzo sobre el escenario son algunos
de los detalles innovadores que presentan. La voz de Rosario
la Tremendita, los efectos de música electrónica
del ‘dj’ y la parte teatral de David Montero,
un joven actor sevillano, completan un espectáculo
que encandiló al público, a pesar de la
inesperada fría noche.
Belén Maya con La Tremendita
en 'La voz de su amo'
(Foto Vaivenes Flamencos 08)
Del jazz flamenco al circo a
compás
Tras dos noches de baile en el festival
llegó la instrumentalización. El trío
compuesto por Carles
Benavent, Tino
di Geraldo y Jorge
Pardo atrajo a un público más joven,
que disfrutó de la actuación de estos experimentados
músicos. Después de haber compartido carrera
con Paco de Lucía y Camarón de la Isla,
Benavent, que alabó la magia del castillo como
marco para el festival, volvió a demostrar por
qué se le considera uno de los culpables de la
revolución del flamenco y creador del flamenco
jazz. Y es que su incorporación del bajo eléctrico
y el saxo y la flauta, por parte de Jorge Pardo, son algunas
de las principales aportaciones al flamenco contemporáneo.
Con influencia del jazz y músicas mediterráneas
‘Sin precedentes’ (título del esperado
segundo disco de la banda) es todo un recital de estos
tres músicos, que cautivaron al público
también con los solos de metales y la percusión
de Di Geraldo.

Jorge Pardo, Tino di Geraldo
y Carles Benavent en el Castillo de Alcalá
(Foto Vaivenes Flamencos 08)
El público infantil tuvo su sitio
el martes día 8 con la llegada del circo flamenco
de Varuma. Con este espectáculo, el festival y
con él el flamenco, se volvió no sólo
apto, sino atractivo para todos los públicos. Y
es que, como suele ocurrir, ‘Malgama’ divirtió
a los pequeños pero también fascinó
a los grandes. Payasos, equilibristas, trapecistas, malabaristas…
todo un circo acompañando a Asunción Pérez
‘Choni’, la bailaora. En la obra está
arropada por la danza contemporánea del payaso
Sergio Domínguez, la guitarra de Raúl Cantizano
y el cante de Alicia Acuña. Una buena historia
con espacio para el baile flamenco acompañado de
notas de humor que provocaron la carcajada. Entre los
detalles que más llamaron la atención, la
cola del vestido de Choni, que se convierte en arma para
la trapecista, y los lunares de su traje, en pelotas con
las que llevar el compás. “Un compás
por malabares”, en voz de Alicia Acuña.

Son de la Frontera en su actuación
en el Castillo de Alcalá
(Foto Vaivenes Flamencos 08)
“Una noche muy flamenca”.
Ése fue el deseo de Paco de Amparo, el guitarrista
de Son
de la Frontera, al comienzo de su actuación
el miércoles 9 de julio. Y así fue. El son
cubano del elegido mejor grupo europeo por la BBC Radio
no decepcionó a su público, que se trasladó
hasta Alcalá para verles una vez más hacer
rumbas, bulerías, tanguillos y hasta sevillanas
con el peculiar sonido del tres cubano de Raúl
Rodríguez. En esta ocasión, para mostrar
su segundo trabajo, ‘Cal’, contaron con la
colaboración del cantaor David el Galli como artista
invitado. Su voz compartió aplausos con la Moi
de Morón, muy alabado por el público, que
se marcó un cante sin micrófono como aperitivo.
Aunque Son de la Frontera intentó despedirse con
‘Bulería de la cal’, el tema que da
título a su nuevo disco, su público no se
lo permitió y deleitaron a los asistentes con una
juerga flamenca como cierre de su actuación.
Guitarra en familia
Carmen Cortés
y Gerardo Núñez (Foto Vaivenes Flamencos
08) |
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Fiel al subtítulo del festival,
“vanguardia como vuelta al origen”, llegó
la guitarra de Gerardo
Núñez. Y es que, tras haber recorrido
el mundo y experimentado con las más diversas fórmulas,
se vale de recetas vanguardistas para redescubrir el pasado
en su trabajo ‘Andando el tiempo’. Se esperaba
solo, arropado exclusivamente por el cajón de El
Cepillo, su inseparable percusionista y amigo, pero apareció
rodeado de los suyos. “Estaban en Sanlúcar
y al final se ha venido todo el mundo. Así que
no vamos a estar en dúo; vamos a estar en familia”.
Así lo explicaba, y así el baile, el cante
y el contrabajo de Pablo Martín, con el que tan
bien se entiende, acompañaron al maestro. Su guitarra
rebosó compases y melodías. El contrabajo
se convirtió en instrumento de cuerda y percusión
al mismo tiempo, tocado a cuatro manos con la ayuda de
Cepillo. El cante del jerezano Jesús Méndez
y el baile de Carmen
Cortés terminaron de completar un espectáculo
con el que se disfrutó dentro y fuera del escenario.
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Rocío Molina
en 'Turquesa como el limón' (Foto Vaivenes
Flamencos 08) |
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Ya en la recta final del festival, volvió
el baile al castillo. En esta ocasión fue la compañía
de la joven bailaora Rocío
Molina presentando ‘Turquesa como el limón’.
Dos vertientes flamencas muestra una obra en la que hay
teatro, danza contemporánea y flamenco en estado
puro y que, más que criticar algunos de los males
de la sociedad, se ríe de ellos. “Amor libre”,
“demasiado bajita”, “ponte a dieta”…
así figuraba en rótulos sobre el escenario.
Un trabajo que no necesitó presentación,
porque se presentaba solo. Y es que Rocío, la bailaora,
repartía canapés entre el público
antes de que arrancara el espectáculo. Una voz
va desarrollando la trama e interactuando con la artista.
Al cante, Emilio Florido, con clásicos de siempre,
que van acompañando el baile de Rocío y
Laura Rozalén, cada una representando una tendencia,
la de siempre y la del futuro, y que se fusionan al final
de la obra. Una obra que termina contagiando energía,
en la que Rocío Molina brilló especialmente
y logró poner al público en pie.
De vuelta a ‘Omega’
Tras haber acogido a grandes artistas
con una programación muy variada, el festival se
despidió la noche del 12 de julio con un plato
fuerte. Días antes se había colgado el “no
hay billetes” para el regreso de Enrique
Morente y Lagartija Nick con ‘Omega’.
Sólo en tres ocasiones más se disfrutará
en 2008 de la interpretación del trabajo que marcó
un antes y un después, no sólo en el flamenco,
sino en la música española en general. Y
así, lleno, acogió el Castillo de Alcalá
uno de los máximos exponentes de la fusión
en el flamenco. El gran cantaor Enrique Morente apareció
rodeado de un nutrido cuadro flamenco, entre los que figuraban
el percusionista Bandolero y su hijo Enrique Morente Jr.
Alegrías, tanguillos, bulerías… abrieron
una noche que pronto se impregnaría del rock alternativo
de Lagartija Nick, que también congregó
a un buen número de seguidores entre el público.
Los guitarristas David Cerreduela y Juan José Suárez
‘Paquete’, de La Barbería del Sur,
y las voces de Las Negri acompañaron también
a Enrique con sus coros. Así, hasta veinte personas
se reunieron en el escenario cuando apareció Estrella
Morente, la hija del cantaor, para interpretar ‘Manhattan’.
La noche del flamenco rock, la de la
vuelta de Enrique Morente y Lagartija Nick, demostró
que ‘Omega’
sigue siendo referente en la evolución del flamenco,
y que continúa sorprendiendo al público
como el primer día después de más
de diez años. Se convirtió en la noche más
larga y en el exitoso cierre de un festival que ha contado
en su primera edición con un gran cartel y una
gran respuesta por parte del público en un entorno
propicio para la magia.

Enrique Morente y Estrella
Morente con Lagartija Nick
(Foto Vaivenes Flamencos 08)
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