SUMA FLAMENCA 2009. VICENTE AMIGO, ‘PASEO DE GRACIA’
Esa guitarra que canta... y
triunfa
S.C. Madrid, 18 de mayo de 2009
Vicente Amigo, ‘Paseo
de Gracia’. Galería de fotos, por Daniel Muñoz
‘Paseo de Gracia’. Vicente
Amigo: guitarra, música. José Manuel
Hierro: segunda guitarra. Miguel Ortega, Rafael de Utrera:
cante. Patricio Cámara, Paquito González:
percusión. Juan Manuel Ruiz: bajo. Alexis Lefèvre:
violín. 4º Festival Suma Flamenca. Teatros del
Canal. Madrid, 18 de mayo de 2009. 20:00 horas

Vicente Amigo
(Foto Daniel Muñoz) |
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“Delirio colectivo”. Así
describió un vecino de butaca la reacción
del público madrileño al concierto con el
que Vicente
Amigo presentaba su nuevo disco ‘Paseo de Gracia’.
Y no exageraba. Palmas, pitos y gritos de millar y pico
de personas sacaron hasta dos bises al guitarrista cordobés.
El último, el que será hit de este trabajo
discográfico: ‘Y será verdad’.
Tiene esta canción concentrado el espíritu
de este álbum, en el que su autor se ha propuesto
no sólo “cantar con la guitarra”, sino
además lograr un registro cercano al pop. Claro que
siempre desde el punto de vista de la guitarra flamenca,
que en sus manos es una auténtica delicia. Brilla
este músico con luz propia toque lo que toque. Siempre
lo hace con un sello absolutamente personal, pero unas veces
emociona con lo mínimo, otras deleita con la aparente
sencillez de una melodía tarareable y las demás
hace apabullantes virguerías con los dedos.
Aunque el repertorio de estreno tardó
una ratito en llegar. Tras la fantasía y soleá
introductoria, se asomó a anteriores trabajos suyos
como los fandangos ‘Mensaje’ del disco ‘Vivencias
imaginadas’ o los ‘Tangos del Arco Bajo’
del penúltimo ‘Un momento en el sonido’.
Ya para entonces, estaba acompañado por su grupo
al completo, con sus percusiones, su segunda guitarra, su
bajo eléctrico, sus dos voces y el violín
de Alexis
Lefèvre. Un grupo sin fisuras. Y el momento de
desvelar en directo las nuevas composiciones llegó
con ‘Autorretrato’, tema de hondo mensaje, de
intensas hechuras y de apasionados cambios de temperatura
en el que Rafael
de Utrera hubo de asumir el difícil reto de ponerse
en la garganta de Enrique Morente, que es quien la cantó
en el estudio. Al poco, encontró su sitio justo en
la bulería ‘Azules y corinto’, alternando
el hecho cantaor con la mismísima sonanta, mano a
mano.
Miguel Ortega (Foto Daniel
Muñoz)
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Y las aguas se calmaron con un tema de
esos tan suyos a los que suele llamar ‘bolero’.
Que le abrió el camino al recogimiento, con un toque
sutil y mínimo que, completamente a solas, dedicó
a su madre y emocionó a todos. Y vuelta al grupo
y al clímax, por mor de una rumba enérgica.
La bulería ‘Luz de la sombra’ volvió
a mostrar su personal manera de construir composiciones,
sencillamente complejas. Un foco imaginario se fue a iluminar
a Miguel
Ortega, que cantó con aplomo y precisa musicalidad.
Y los pitos y las palmas y los gritos y un bis y otro bis.
Quizás entonces, cuando la sonrisa ya era imborrable,
recordó que al empezar pidió un deseo: “Estamos
encantados de poder mostrarles nuestro amor un ratito, y
que ustedes lo reciban”. Y se cumplió.