|
Especiales: El flamenco en
vinilo. EPs años 60 y 70 (3)
El Lebrijano
S.C.O.
"Un gitano de ojos claros y pelo rubio, con tantos años de vida
como de cantaor". La frase, firmada por Alfonso Eduardo Pérez Orozco,
sintetizaba la presentación de aquel veinteañero Juan Peña,
El
Lebrijano, que solidamente despuntaba en el panorama del cante flamenco de
los años sesenta y setenta. Los cuatro vinilos grabados con Columbia dan
idea, por estética y por contenido, de cómo fueron aquellos comienzos.
De forma a fondo. Los retratos realizados a color por Simón López
descubren al hijo de La Perrata ya aniñado, ya sereno, ya arrebatado, ya
encaminado a la madurez. Destaca de entre todas las imágenes esa, del todo
estremecedora, en la que con el puño en la frente y la mano abierta expresa
abiertamente lo sísmico del cante, lo que de rockero tiene el flamenco.
Y, por contraste, esa en la que posa fumando en claroscuro 'caravaggiesco'. A
veces, ying. A veces, yang.
Una mirada al modo de enmarcar las imágenes y rotular también
acerca a la época: geometría y color. Aire pop para la tradición.
La tipografía usada para estos discos de tres o cuatro cortes opta, en
general, por la depuración. Por título, basta poner "EL LEBRIJANO"
y, en algunas ocasiones, las canciones reunidas. Por lo general, fondo blanco
para enmarcar la foto y algún cuadro de color. Naranjas, fucsias, violetas...
sin reparos.
En cuanto al contenido, lo explica Pérez Orozco en un interesante texto
incluido en la contraportada de uno de los EP, al decir que equilibra los cantes
de Cádiz, Jerez y Triana, lejos de limitarse a "los estilos utreranos
que tanto han influido en Lebrija". La soleá, como esa de Juaniquín
comentada por Augusto Butler en otra contraportada, la seguiriya, la bulería,
tangos y tanguillos, la rumba y hasta canciones por bulerías como 'Madrina'
de Quintero, León y Quiroga, conforman un repertorio más decantado
hacia los estilos extrovertidos que hacia lo recogido. El pueblo vence como autor.
El Lebrijano está acompañado en esta etapa primera de su trayectoria,
la mayoría de las veces, por Niño
Ricardo, aunque también aparece respaldado por Juan Carmona, Félix
de Utrera y Paco Aguilera. A ellos se suman los anónimos "palmas y
jaleo gitano".
El único disco de la casa Philips seleccionado ya apunta otras maneras.
En blanco y negro, con el nombre de pila antepuesto al artístico, con el
semblante ligeramente elevado... El vaticinio recogido en uno de los anteriores
trabajos parecía ya entonces no ir equivocado: "Todos hablan del sensacional
futuro de Juan, pero no por creer que hoy aún no es figura, sino por haber
advertido que la mezcla de juventud y afición que él posee le convierte
en un auténtico elegido". Aún estaba por venir la feliz inmersión
en lo andalusí... A estas alturas, habría que trasponer aún
más el tiempo. Y pedir un favor: la reedición de estas joyas.
* Discos cedidos por Bolo de su colección particular.
|
Pulsa en las imágenes para verlas a mayor tamaño:
|
|
|
|
|
|
|
|
revista@flamenco-world.com
|