III
Concurso de Jóvenes Intérpretes
Teatro
Lope de Vega
Martes 3 de octubre, 21.30 horas
DE
MELENAS Y BARBILAMPIÑOS

Juan José Martínez Pantoja
Flaco favor el
que le hicieron los cantaores a los guitarristas que concursaban. Sin embargo
los cantaores utilizaron buenos guitarristas; y melenas rizadas con experiencia
por los hombros.
El primero en salir
fue Santiago Lara y, en contraste con el día anterior, el guitarrista partió
con granaína de seguridad (¡y tiene 16 años!), pero entró
cojeando "caminito de Totana" con su hermano al cante y por bulerías
de Jerez perdió el paso, puntos de compás.
Siguió
la pulcritud del guitarrista con gafas. El malagueño Juan José Martínez
Pantoja, cuatro veces en el segundo puesto de La Unión, comenzó
por tarantos y Rocío Alcalá le cantó –con un vozarrón
que a veces tapaba la guitarra- por malagueñas y alegrías.

Miguel Ortega
Por alegrías
continuó Miguel Ortega, cantaor de Los Palacios (Sevilla) y aunque su robusta
potencia restaba sentimiento no se le puede negar la soleá (se llevó
este verano el premio de La Unión). Exceso de voz de su seguiriya, con
conocimientos sobrados, se despidió por cabal de El Planeta: "A la
luna le pido, la del alto cielo…"
A Ortega le acompañaba
la guitarra de Manolito Herrera y a Rafalito le respaldó Juan Diego Mateo
dando lección de buen acompañamiento; el cantaor salió sin
sentarse por martinete y toná, siguió por soleá de Alcalá
bien horneada y entremetió Lebrija y Utrera por bulerías, sin salirse
de madre, con su eco ya personal; a recordar sus esfuerzos en ‘Medea’,
entre Fernando Terremoto y David Lagos.

Miguel Vargas
Para finalizar,
el único bailaor de la noche. A Enrique el Extremeño y Juan José
Amador se sumaba en el atrás su suegro Curro Fernández: Miguel Vargas
jugaba con ventaja al seguirle de cerca estos grandes cantaores en su seguiriya
moderna y afectada, y no sólo por ello (ni por ser marido de Esperanza),
sino por el marcaje que le hizo el guitarrista, Rafael Rodríguez "El
Cabeza", que le permitió un baile más lucido.
Luis Clemente
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