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Arcángel.
Peña Niño Arahal.
Viernes 6 de octubre, 24 horas
Cambio
de planes: en vez de ver a la estrella del baile mundial en el estadio, escuchamos
en una peña a un cantaor mocito y sin disco.
ESCALOFRÍO
JUVENIL
De las turbias
razones de la caída del espectáculo ‘Soul’ de Joaquín Cortés
en el Estadio Olímpico a la voz diáfana de un joven de Huelva que
cautivó en la pasada Bienal, donde iluminó una decena de espectáculos.
Durante el mes que llevamos, Arcángel sólo ha participado, dejándose
notar, tras ‘Inventario’ y Eva la Yerbabuena, además de aupar al ganador
del concurso de baile.
Sale al escenario
de la peña con olor a fritura por tonás de entonación y en
la frágil malagueña se acuerda de Chacón: el caramelo del
flan temblando, antes de entrar por verdial. Paco Jarana, marido y compositor
de Eva, le deja hermosas introducciones por alegrías de temblor cristalino
y soleares con pérgolas: su dominio de tonos altos, cómo cubre con
ellos la paleta. Adaptabilidad. Por seguiriyas termina enredando a los nobles
Manuel Cagancho y Paco la Luz, por tangos va más allá de la influencia
de Enrique y en los fandangos desboca su prodigio de afinación: "Me
debo a mi tierra", dice antes de bordar una docena de estilos finos dejando
Alosno para el final.
A sus 22 años,
Francisco José Arcángel es uno de los cantaores con mayor proyección,
bajo luces morentianas, con su línea clara, el futuro en alto y la emoción
a flor de piel. Promete disco el próximo año.
Luis Clemente
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