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TIEMPO
DE CONTRASTES Y ESPERPENTOS
Fernando González-Caballos
Viernes
6 de Julio, 2001.
Mont de Marsan. Francia.
"Tiempo al tiempo"
Y
como no podía ser de otra manera, las últimas
tendencias también hicieron acto de presencia en el
XIII Festival de Arte Flamenco de Mont-de- Marsan. La noche
de la vanguardia alberga algunas sorpresas a un público
poco acostumbrado a este tipo de menesteres, ya que al parecer
la noche iba de contrastes.
Primer
contraste: El escenario del Espace François Mitterand
se queda completamente a oscuras para que una tenue luz ilumine
la silueta de un joven bailaor, mientras la voz de La Tobala
marca la salida de unas seguiriyas y la distancia entre su
gaznate y el de sus compañeros -Juan José Amador
y Enrique El Extremeño-. Eso son duquelas y lo demás
son cuentos Juana. ¡Que difícil es el arte! ¿Cómo
se puede pretender dar el gran salto adelante sin haber pasado
previamente por la escuela del atrás? Nada, la casa
por el tejao y to el mundo sirve pa esto.
Joselito
Romero comienza a moverse muy lentamente. Su elegante braceo
dota de extraordinario sentimiento el baile. Sin embargo,
unas escobillas y un sólo de pies excesivamente largos
restan brillantez a un montaje en el que el virtuosismo y
capacidades físicas del joven bailaor madrileño
quedan patentes en un alarde continuo de patás.
Segundo
contraste: Israel Galván sale a escena y Joselito se
retira ante la presencia del genial y metamórfico bailaor
sevillano. La música sigue marcando la verea de unas
seguiriyas, pero Israel se empeña en bailar por lo
que le da la gana. Tiempo al tiempo Israel, tiempo al tiempo.
Tercer
contraste: Belén Maya, no quiere ser menos y también
pone sobre las tablas su particular manera de entender el
baile flamenco contemporáneo. A pesar de bailar sentada
sobre una silla consigue devolver el sentido a un espectáculo
que se pierde en individualidades.
Cuarto
contraste: La soleá hace que Joselito Romero vuelva
a salir a escena para que Juan José Amador le señale
el camino de Jerez, mientras el joven insiste en ametrallar
el escenario una y otra vez. Ratatatatá... ratatatá
... tata... tata.

Gerardo
Núñez (Foto: Anahí Cármody)
Gerardo
Núñez vuelve a reconducir el espectáculo
con una preciosa composición en la que se queda sólo
para arrancar al público la primera gran ovación
de la noche.
Quinto
contraste: Tras el descanso, Carmen Cortés sale a escena
por soleá mientras Enrique el Extremeño se mete
hasta los mismos tuétanos en el patrimonio musical
de Juan Talega. La bailaora pone pasión a su concepción
del baile, pero tanta pasión pone que no consigue recoger
a tiempo ni una sola de sus patás, pues su temperamento
la lleva a descomponer la figura en los remates.
Sexto
contraste: Pedro Sierra se arranca por alegrías junto
al Pájaro y el Cepillo para que Israel Galván,
vuelva a salir a escena para bailar en la misma línea
que en la primera parte. Sin embargo, el cambio a soleá
por bulerías hace que el sevillano baile sobrado de
compás y obre un auténtico milagro en el cambio
a tangos para hacer patalear al público. ¡Así,
sí!
Tras
la réplica de Gerardo Núñez por bulerías,
surge la fiesta sobre un pequeño tablao para que la
falsedad y la ojana se erijan en protagonistas de una especie
de duelo sin sentido. Todo sea por el contraste ¿no?
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