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Jueves
17 de Agosto.
XV Festival de Cante de Las Minas. La Unión.
Concurso
de trabajo forzado
Mayor entrega
de los participantes en la segunda jornada del concurso de Las Minas

Antonio Reyes
Fue curioso el
nacimiento de este concurso, ahora retroalimentado: Juanito Valderrama, con el
sentido de honrada modestia que le caracteriza en la resaca del éxito,
pide al público que no le soliciten más sus coplas famosas y que
mejor atiendan a los cantes de su tierra. Aquel llamamiento cayó en un
grupo de aficionados unionenses, amantes de estilos semiolvidados en un pueblo
semifantasma.
En ese pueblo se
acaba de alcanzar la edición número cuarenta (nunca un concurso
llegó a tantas, aunque el de Córdoba sea más antiguo) y en
él hay que resaltar la sufrida labor de apoyo de los guitarristas oficiales,
Paco Javier Jimeno y Rosendo Fernández.
Arrancó
la noche la voz recia de Bonela Hijo, apropiada para cantes poco usuales de su
tierra como la malagueña de Baldomero Pacheco o esas jaberas de aliento
convulsionado; también de Málaga venía Paqui Rosales con
su voz puntiaguda de aficionada en taranta y granaína. "En su trono
de La Unión / en una noche de farra…": así empezó su
minera Manuel Grande sin mucho brillo, algo más libre por soleá
de Alcalá.
Al hacer por lo
alto el también cordobés David Pino la malagueña del Mellizo,
dejó poco para el matiz antes de entrar en otros dos cantes variados: Mirabrás
camuflado y seguiriya de concurso.

David Pino
La malagueña
que escogió el sevillano Manuel Cordero era del Canario, más mesurada,
y preparó el cierre de la noche por seguiriyas.

Manuel Cordero
Justo antes cantaban
las dos voces no andaluzas del día, María Toledo (cartagenera con
el cliché rebajado y mineras de trabajo forzado) y Javier Conde de Cáceres,
que con sus once años es quizás el concursante más joven
en la historia del festival; tocó a la guitarra una taranta falta de fuerza
que compensó con el donaire farruqueño del Niño Miguel.
Hiniesta Cortés
Para concursar
en baile esa noche, la sevillana Hiniesta Cortés salía con la garantía
cantaora de Enrique el Extremeño y Segundo Falcón, quienes la escoltaron
en un gracioso taranto con su revuelo de tangos y una soleá intercalada
a salto de bata.
Mineras
en láser
Poco antes del
concurso tuvo lugar la ponencia de Francisco Ródenas sobre los cafés
cantantes de La Unión, cuyos inicios en el último tercio del siglo
pasado desglosó con minuciosidad extrema. En el mismo acto se presentó
el disco que contiene los doce cantes ganadores de la edición del pasado
año, correspondientes al volumen cuarto de la serie ‘Cante de las minas’.
El CD comienza por la minera que le dio la lámpara a Antonio Porcuna "El
Veneno", quien continúa por serranas, y finaliza con el premio especial
para cantaores jóvenes que se llevó Rocío Bazán por
tangos; con tres premios se hizo Jesús Chozas con cartagenera, taranta
y levantica, dos Miguel Ortega, al igual que Nene de Santa Fe; la pista de Raúl
Cortés y la de Niño Seve, quien se llevó el premio de guitarra
flamenca, el "Bordón Minero", sirven para completar este buen
documento de lo que pasó durante estos días en 1999.
Luis Clemente
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