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Sábado
20 de Agosto.
XV Festival de Cante de Las Minas. La Unión.
El
desencanto de Las Minas
Como es tradicional
en el concurso, el baile se fue para Sevilla, la guitarra para Córdoba
y la Lámpara Minera no lució.

Rocío Segura
La Lámpara
Minera debería haber quedado desierta este año, pensándolo
bien. No había nivel ni un claro vencedor. Argumentar que la ganadora,
almeriense de 20 años, fue la única que hizo dos músicas
diferentes por mineras, es pobre razonamiento: una Rocío Segura algo insegura
y guiada por los movimientos de su mano se desenvolvía a impulsos poco
espontáneos, con ausencia de la garra demostrada anteriormente, y llegaba
a La Unión para quitarse la espina del pasado año sobreponiéndose
a los dos sevillanos que competían por la lámpara con ella, Miguel
Ortega (cuya soleá se llevó un premio por su dominio de subidas
y bajadas) y Rafael Calderón, que se llevó dos premios, el segundo
por mineras y otro por sus arrojados fandangos de Cepero.

Hiniesta Cortés
La misma cuantía
(750.000) que la Lámpara Minera tiene el Desplante, el premio al baile
que se disputaban dos sevillanas y finalmente recayó en Hiniesta Cortés
por una mejor coreografía y movimientos de manos. Ambas contaron con Juan
José Amador a la voz (junto a Segundo Falcón una y José Anillo
otra) y ambas eligieron taranto y soleá por bulerías, pero Manuela
Ríos no tuvo tantos detalles de fuerza y se llevó un nada despreciable
premio de consolación de 450.000 pesetas.

Gabriel Expósito
Lo del Bordón
Minero también tiene cuerda. Se hizo con él Gabriel Expósito,
también con 20 años, por su buen estilo a la guitarra aunque tuviera
que recobrar leves pérdidas de compás. Construyó una taranta
de rigor con cristal "vicentino" y unas bonitas alegrías, de
composición. Su competidor, Jesús Majuelos, también cordobés,
cometió el mismo error de meterse por mineras en vez de tarantas, y su
absoluta falta de fuerza dejó incomprensiblemente desierto el segundo premio
de guitarra.
Dos premios se
llevó el malagueño Bonela Hijo, dos más a sumar a los más
de cien que su currículum afirma haber ganado; se los benefició
con la misma malagueña de Baldomero Pacheco y jabera de las semifinales.
Salvador Salas obtuvo el premio por tarantas con una respirada a contratiempo
y Sebastián Contreras el de ‘Otros cantes mineros’ con un taranto sin desgarrar.
Las 350.000 pesetas de la cartagenera se las embolsó el catalán
Manuel Calderón muy forzado para echar el resto y ponerse por encima de
María de Toledo, a quien se le otorgó el premio especial a cantaores
jóvenes.
En fin, Rocío
Segura no reprimía las lágrimas cuando agradecía la depositada
confianza del pueblo de La Unión. Un concurso decepcionante, precedido
por cinco galas que bajaron el listón alcanzado el año pasado. Además,
el mural pintado por el pintor Zaafra frente al recinto del festival fue indultado
y salvado de la quema. Chasco y desencanto. Talla corta para el XL Festival de
las Minas.
Luis Clemente
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