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3 estigmas 3. Dolores. Camarón. Paco
de Lucía
Tres son las marcas que lleva grabadas a fuego Jorge Pardo en sus vientos.
El uno es Dolores, el grupo del que se deriva su familia musical. El dos es Camarón,
ese monstruo con el que compartía curiosidades. El tres, no por último
sino por cuadrar el círculo, es Paco de Lucía.
1. Uno. Dolores "fue iniciativa de Pedro Ruy-Blas, que agrupó
a una serie de músicos sin una ubicación exacta en el marco artístico,
pues no pertenecíamos a ninguna etnia, ni a ningún colectivo".
El baterista, compositor y cantante que tomó prestado su nombre artístico
de una obra de Víctor Hugo "se inventó la marca Dolores -título
que había llevado el disco que en 1976 hizo con Jorge Pardo y Jean Luc
Vallet-, por la cual han desfilado una serie de músicos de aquella época,
normalmente, de Madrid o que residían en Madrid". Jorge Pardo hace
recuento y le salen "entre quince y veinte músicos los que en un momento
u otro formaron parte de ese grupo, lo cual habla de sus intenciones". Álvaro
Yebenes, César Berti, Alvarito Tarquino, Rubem Dantas, José Antonio
Galicia... Compartir compañía fue la jugada del destino que unió
a aquellos fusionadores con la pareja flamenca formada por Paco de Lucía
y Camarón: "Teníamos una especie de cercanía, nos veíamos
de vez en cuando, nos tomábamos una caña". La casualidad...
y también la curiosidad: "Eran músicos flamencos pertenecientes
a esa generación que también miraba a otras músicas y a otros
músicos. Y por esa curiosidad mutua nació ese sonido" que,
por cierto, afloró por vez primera en el disco en el que Paco de Lucía
homenajea al compositor Manuel de Falla... "yo debía tener diecisiete
años".
La entente ya supera los veinte años: "A nosotros mismos, en muchas
giras que hacemos por ahí, en esas charlas que te dan a altas horas de
la noche en una habitación de hotel, nos da por hablar de esas cosas: tanto
que vamos pateando el mundo juntos", sin que nada fuera intencionado. "La
mayoría de las veces surge ese comentario: qué casualidad. Nadie,
ni Paco ni ninguno de los que estamos ahí premeditó o tuvo conciencia
de que en un futuro se fuera a hacer nada. Era un trabajo más a hacer,
un trabajo interesante, una cosa entre artistas que gustan del trabajo del otro.
Y va floreciendo algo que es incontrolable".

Paco de Lucía Septeto. 1981
Paco de Lucía + Ramón de Algeciras + Jorge Pardo + Carles Benavent
+ Rubem Dantas + José María Bandera + Joaquín Grilo + Duquende.
¿Cuál es el nexo de unón del septeto? "Se podrían
decir muchas cosas... Siendo pragmáticos, diríamos que el trabajo.
Es un grupo que ha trabajado y, consecuentemente, ha funcionado y se ha mantenido".
Desde el otro punto de vista, el que Jorge Pardo llama poético o artístico,
el engrudo es "esa curiosidad mutua que nos hace siempre preguntarnos hasta
dónde podemos llegar, hasta dónde podemos seguir aprendiendo el
uno del otro, hasta dónde podemos seguir sorprendiéndonos en el
próximo concierto... mientras estas preguntas estén vigentes, existe
el grupo. Y, si hay trabajo, con más motivo".
2. Dos. "Mi acercamiento a Camarón fue inevitable porque
había muchos colegas comunes involucrados en la producción de 'La
leyenda del tiempo', grabábamos en la misma compañía, nos
veíamos por los estudios... y la curiosidad de Camarón también
era similar a la mía o a la nuestra. Y eso nos llevó a colaborar
en más de una ocasión". Algunas las recuerda "con una
gran simpatía porque eran cosas un poco insólitas para él".
Y hace un flash back: "Me acuerdo de un concierto que se hizo en Barcelona.
Era Camarón con Dolores, Jeff Beck con Stanley Clark... y era curioso.
Básicamente, se hacía el repertorio de 'La Leyenda', en el cual
había como una especie de bulería, había algunos palos que
sonaban a flamenco... yo qué sé". Y resultaba que entonces
"tampoco se cuestionaba aquello. Muchas veces las cosas las cuestionas a
posteriori y tienes que hacer esto y lo haces lo mejor que sabes". El caso
es que en aquel festival la propuesta tuvo "un sitio privilegiado porque
entendía el lenguaje de los otros músicos y estaba empezando a entender
el lenguaje de los flamencos". Lo curioso era que "Camarón, siendo
un flamenco de familia humilde y, lógicamente, de una formación
musical de flamenco, era muy aficionado a escuchar cualquier otro tipo de música".
De hecho, "era bien sabido que llevaba cintas de cantaores del Magreb y de
música india y de música búlgara... se nutría de muchas
músicas, lo que demuestra que era, a su manera, un estudioso. Lo que pasa
es que muchas veces se confunde ser estudioso con tener que ir a la universidad
o tener un profesor que te examine". Al reflexionar sobre esta cuestión,
Jorge Pardo imagina que "esa curiosidad que sentía Camarón
por otras músicas le llevaba a hacer este tipo de experiencias, a decir
a ver que pasa si hago esto o lo otro. Y ahí confluimos una serie de músicos".
Anécdotas no faltan: "Le preguntaban los periodistas a Camarón
en la rueda de prensa que si le hacía ilusión tocar con Jaco Pastorius...
Y él dijo: ¿Y ese quién es?". Pero el desconocimiento
era bilateral: "Cuando terminamos de tocar hicimos la típica fiesta
en el camerino y metimos tal escándalo que los de Weather Report no tuvieron
más remedio que asomarse al camerino, donde estábamos liándola,
a ver qué coño estaba pasando allí. Y claro, las caras de
desconocimiento al descubrir un sonido también las veías en ellos".
Veinticinco años después, la situación es radicalmente distinta:
"Pregúntale ahora a cualquier músico americano cuál
es el compás de bulerías, verás cómo lo sabe. Ahora
todo el mundo sabe algo, más o menos, sobre cómo va una bulería,
qué es una soleá, que es un tango, que es un cierre, qué
es siete ocho nueve y diez. Cualquier músico, aunque sea de free jazz,
sabe algo referente a esto. Y en aquel momento, hace apenas veinticinco años,
músicos de esta reputación veían el flamenco como quien ve
una aparición".

3. Tres. A raíz de la primera experiencia junto a Paco de Lucía
en el disco homenaje a Falla, "nos ofreció trabajo para hacer una
gira que empezaba por Europa y empezamos a trabajar asiduamente"... hasta
hoy. Jorge Pardo es incapaz de "limitar en una palabra qué significa
Paco, es demasiado límite". Y se pregunta "¿qué
puedo decir, que es un gran guitarrista? Es una relación tan intensa, con
tanta reciprocidad en el cariño, en el afecto, en la admiración,
son tantos los sentimientos que es difícil sintetizarlo en una expresión".
Quizás sería válida una: "Qué de giras, como
diría Carlos, qué de giras". Y lo mismo siente hacia el resto
de los integrantes del septeto: "Son muchas giras, son muchos conciertos,
son muchos goles a favor, muchos pellizcos de uno al otro. Y al final queda todo
en un ámbito como familiar, donde todo es aceptable, donde todo es entendible".
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