ESPECIAL. GALA CLAUSURA
50º ANIVERSARIO CORRAL DE LA MORERÍA
Ángel Muñoz, Inmaculada Ortega, Olga Pericet,
Manuel Liñán, Marcos Flores
El tablao hace historia
S.C. Madrid, 27 de mayo de 2007
El tablao flamenco celebra ya
medio siglo de historia. El primero que ha llegado a las
bodas de oro ha sido El Corral de la Morería, pero
simboliza la trayectoria de todos estos locales de arte
y gastronomía que quisieron recuperar los antiguos
cafés cantantes. A lo largo del último año,
el tablao madrileño que fundó el empresario
Manuel del Rey en 1956 ha desarrollado un apretado programa
de actos conmemorativos que culminó la noche del
pasado 27 de mayo de 2007 con una gala especial a la que
asistieron artistas, periodistas y otros agentes del mundillo.

Blanca del Rey
(Foto Daniel Muñoz)

Ángel Muñoz
(Foto Daniel Muñoz)
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Blanca
del Rey, propietaria y directora artística
del local, hizo de perfecta anfitriona de una velada en
la que tocaba presumir de la oferta artística y
culinaria del señero establecimiento. La bailaora
cordobesa, que dio por inaugurada una nueva etapa, no
escatimó en agradecimientos para todos los que
han contribuido al devenir del local, ni en elogios para
quienes iban a pisar la histórica tabla en tan
histórica noche. El primero en hacerlo fue Ángel
Muñoz, respaldado por los cantaores y guitarristas
de plantilla. El bailaor cordobés se decantó
por el martinete, un marco que le permitía dar
rienda suelta a toda la sobriedad, la compostura y el
sentido rítmico de su baile. La segunda convocada
fue Inmaculada
Ortega, que recurrió a la soleá para
desplegar un discurso bailaor basado en el escorzo, el
braceo y las manos; en la plástica, el clasicismo,
la feminidad.
Y tras los jóvenes que ya disfrutan
de los principios de su madurez artística, turno
de los jóvenes más jóvenes, de los
que ahora comienzan a despuntar... con paso firme y a
toda vela. Olga
Pericet, Manuel
Liñán y Marcos
Flores se presentaron a trío, luciendo un lenguaje
común que van perfilando en proyectos propios como
‘Cámara negra’ y ‘Chanta la mui’.
Tridimensional. Poliédrico. Así plantean
el movimiento coral. Y luego, cada uno en solitario. Olga
Pericet, a la que Blanca bien compara con un suspiro.
Manuel Liñán que, en cantidad y voltaje,
abruma. Y Marcos Flores que busca lo añejo en su
tiempo, brindando planta e instantáneos pellizcos.
Pasaban ya las dos de la madrugada. Quedaba
sólo el brindis. “¡Por el arte y para
el arte!”, dijo Blanca del Rey. Y sobre el tablao
del Corral de la Morería alzaron sus copas, además
de los artistas de la noche, veteranos como La
Chunga y Mario
Maya, nuevos valores como María José
Franco y Belén
López, y, desde la distancia o desde el más
allá, todas las grandes figuras que han aportado
al arte flamenco desde este rincón. Sonó
tres veces el tacón dorado de la anfitriona y comenzó
la fiesta. Las chicas se descalzaron, las melenas se revolvieron
por el aire, repicaron las palmas... y el tablao selló
otra noche histórica, la primera de los próximos
cincuenta años.

Marcos Flores, Olga Pericet
y Manuel Liñán / Inmaculada Ortega /
Foto de familia en el Corral de la Morería (Fotos
Daniel Muñoz)