El Lebrijano ya promete nuevo disco para el próximo
año en la presentación de 'Yo me llamo Juan'
El cantaor invita a "escuchar
entero y disfrutar" su nuevo trabajo discográfico
Martín Guijarro. Sevilla, octubre de 2003
"El año que viene os voy a
hacer, uf... la ostia". Acaba de sacar al mercado 'Yo me llamo Juan' y El
Lebrijano ya piensa en su próximo trabajo. El veterano cantaor, autor
de referencias clave como 'Encuentro' y 'Persecución', dice seguir buscando
"dejar algo bueno a la historia" del flamenco. Y con esta declaración
de intenciones lanza su nuevo trabajo discográfico, una obra desenfadada
en la que está acompañado por músicos como el guitarrista
Paco
Jarana y el pianista Dorantes. De paso, rinde homenaje al percusionista Manuel
Soler, "porque cuando esperábamos su inestimable colaboración,
se nos fue".
Antes de entrar a fondo en 'Yo me llamo Juan',
El Lebrijano quiso hacer repaso de su carrera artística. Contó en
una de las salas del Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla, pues su discográfica
había elegido la Feria Mundial del Flamenco para ponerlo de largo, que
"como a los dieciséis años ya estaba trabajando con La
Paquera, he vivido y sufrido de todo. He pasado por momentos buenos, regulares
y malos". Y éstos, en parte, relacionados con su talante de avanzadilla:
"Cuando he buscado, estaba a contratiempo, porque iba por delante. No se
entendió 'palabra de Dios a un gitano' en aquella época de secretismo
en la que mandaba el mairenismo, que era santo y seña... aunque yo me considero
más mairenista que todos".

Juan Peña, El Lebrijano (Foto: Daniel Muñoz)
Juan Peña reconoce que "yo me
había movido y no entraba en la foto". Y ello siguió con 'Persecución',
disco que "hasta algún gitano con responsabilidad cultural no comprendía.
Me decían que quién era yo para sacar los trapos sucios. Y fue un
trabajo que sorprendió porque, aunque era sabido, nadie había dado
fechas concretas, ni lo había documentado con decretos y papeles. Fue un
trabajo inoportuno en aquel momento con el caudillo; era raro que un gitano rubio
sacara a relucir la pragmática de los Reyes Católicos". Y le
costó caro. El Lebrijano asegura que "fui discriminado a la hora de
trabajar. Pulpón me metía donde podía y me daba la posibilidad
de sustento". Pero no se rindió. El cantaor de la saga de los Pinini
se enorgullece de "hace veinte años hiciera 'Encuentro',
la primera fusión entre la música andalusí y la nuestra...
Aunque no es tanta la fusión, pues sólo han pasado cinco siglos
tras la expulsión; es lo mismo". Y concluye, a pesar de las críticas
que llegaron a decir que "como iba con los moros, no sabía cantar",
que "el cante está ahí para quien quiera cogerlo".
Hijo de Bernardo y de María
En 'Yo me llamo Juan', El Lebrijano coge el
cante de un modo desenvuelto. El título alude a "un poema de mi hermano
Pedro Peña que me leyó un día que estábamos en las
marismas de Doñana, en una fiesta". Y los versos, que no dudó
en recitar en el acto, "reflejan lo que era nuestra casa, nuestro padre...
es un recuerdo a los seres queridos". Destaca también el fandango
'Vengo de Paimogo'. Admite con ironía que "de Huelva, las gambas",
pero expone su admiración "por la cantidad de variaciones musicales
de Huelva". Y conmina a la "gente joven a ahondar por ahí porque
puede dar lugar a cosas buenas". Lamenta que "Huelva pasa desapercibida
y no debería". Y explica que lo que ha hecho en el disco ha sido "ponerle
unas coletillas alusivas al pueblo de Paimogo y a los gurumelos, así que
si de paso animamos a la gente a visitar la zona y a comer setas, hemos matado
dos pájaros de un tiro".
En este disco hay una readaptación
de la coplilla de Lope de Vega inspirada en el río Guadalquivir: "Como
soy muy sanluqueño, me volví loco con el poema". Tan es así,
que sueña "con que mi retiro sea allí", donde desemboca
el río grande de los arábigo andaluces. También subraya "unas
bulerías muy buenas", 'Allí', un tema de sus sobrino Dorantes:
"Él es tan modesto y las cosas de mi sobrino son tan buenas... El
que viene de genios, muere genio. Y es tan joven todavía. Cuando me pasó
el tema, venía puesta su voz y le dije que se la dejáramos, quise
hacer esa travesura, pero me pidió que no lo hiciera, con esa carilla...".
Y se contuvo. A ello se suman otros cortes como el single por tangos 'Qué
bonita', cuyo vídeo clip fue estrenado en el acto; las rítmicas
bulerías 'Jardinera', en las que pueden oírse los pies y la derbuka
de Manuel
Soler; los tanguillos 'Niña, qué va a ser de mí'; o la
canción por bulerías 'Sinfonía'. Este repertorio es resultado
de un trabajo de un equipo al que está muy agradecido, pues se declara
"una persona que sin mis amigos y el afecto de mi gente no puedo vivir".
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