El mantón de Manila
recuerda en el Museo Yuchengco de Filipinas su histórica
relación con el flamenco
Una exposición narra el viaje del preciado chal
de seda desde China a Sevilla
Flamenco-world.com, agosto de 2009
‘Draped in Silk: The Journey
of the Manton
de Manila’ (‘Envuelto en seda: el viaje
del mantón de Manila’) es el título
con el que el Yuchengco Museum anuncia su exposición
estrella para 2009. La muestra narra la historia de esta
preciada mercancía que a partir del siglo XVI navegaba,
entre otros productos orientales de lujo, desde China a
Sevilla, recalando en la capital de Filipinas, entonces
colonia española, y en el puerto mexicano de Acapulco.
Las trabajadoras de la tabacalera sevillana, las señoritas
de la aristocracia y, por supuesto, las bailaoras y cantaoras
de flamenco eran las destinatarias de estas bellas prendas.
Las piezas exhibidas, en su mayoría pertenecientes
a colecciones particulares, incluyen mantones antiguos y
modernos, pinturas de galeones, abanicos chinos exportados
a España y hasta porcelana de la dinastía
Qing.
María Pagés bailando
con mantón de Manila
(Foto Daniel Muñoz) |
No eran de Manila, sino que de allí
partían. Pero fue este puerto el que le puso apellido
para siempre a los mantones que las bailaoras y cantaoras
flamencas adoptaron como prenda ineludible de su vestuario,
desde La
Macarrona a Sara Baras. Aunque la historia se
remonta mucho más allá del flamenco, que es
un joven de ‘sólo’ dos siglos. Los preciados
chales de seda bordada y perfilados de flecos comenzaron
a exportarse desde China a España allá por
el año de 1565. Aquella preciada mercancía,
al igual que las ricas porcelanas, partían en galeones
hasta el puerto de Manila, la capital de Filipinas, islas
que en aquellos tiempos eran colonia española.
Y allí arrancaba un viaje de ultramar
que, previa parada en la ciudad mexicana de Acapulco, acababa
en Sevilla, entonces Puerto de Indias. Tanto las señoritas
de la alta sociedad como trabajadoras del pueblo como eran
las cigarreras -entre ellas, la mítica Carmen- se
envolvían en los mantones que les llegaban en galeones
desde Manila. Incluso los artesanos chinos se adaptaron
a las modas y gustos de sus clientas andaluzas, cambiando
las pagodas y dragones por rosas y pájaros en los
espectaculares bordados.
Galeón de Manila |
Yuchengco Museum |
En síntesis, esta es la historia
de doscientos cincuenta años que, con todo lujo de
detalle, narra la exposición ‘Draped in Silk:
The Journey of the Manton de Manila’ (‘Envuelto
en seda: el viaje del mantón de Manila’), que
entre el 1 de julio y el 29 de diciembre de 2009 ofrece
The Yuchengco Museum de la ciudad de Makati en Filipinas.
Las principales piezas expuestas son, por supuesto, mantones
antiguos y modernos pertenecientes a coleccionistas particulares,
pinturas de galeones y otros barcos mercantes de Alfredo
Carmelo, así como abanicos y porcelanas chinas. La
muestra también explora las travesías de los
galeones entre Manila y Acapulco, y la tradición
filipina del bordado. Además, el museo ha invitado
a diecinueve artistas filipinos a crear nuevos trabajos
inspirados en la estética y la historia del mantón.