La compañía de Andrés Marín debuta
en la ciudad francesa de Lyon
'Más allá del tiempo' busca demostrar que "el
flamenco es un arte vivo"
Silvia Calado Olivo
La Maison de la Dance de la ciudad francesa de Lyon
-escenario sólo pisado previamente por flamencos como Antonio Gades, Cristina
Hoyos y Antonio Canales- es el lugar que Andrés Marín ha elegido
para estrenar su compañía entre los días 15 y 19 de enero
de 2002. Con el primer montaje 'Más allá del tiempo', el bailaor
sevillano busca "transmitir seriedad, interioridad y respeto" para demostrar,
sin pretensiones, que "el flamenco es un arte vivo". La obra, preestrenada
en París el 11 de enero de 2002, lleva a las bailaoras Adela Campallo y
Ana Salazar como cabezas de cartel; así como a Pepe de Pura, José
Anillo y Encarna Anillo, al cante; y a Juan Antonio Suárez 'Canito' y Juan
Requena, al toque.
Tras pasear 'Trilogía' por medio mundo, junto a
Rafael Campallo y Alejandro Granados, Andrés Marín se lanza en solitario.
El bailaor sevillano ha constituido compañía propia con Adela Campallo
y Ana Salazar, bailaoras con las que da forma a 'Más allá del tiempo',
su primer montaje. La obra, dirigida musicalmente por el propio Andrés
Marín y los guitarristas Juan Antonio Suárez 'Canito' y Juan Requena,
es un espectáculo sin argumento compuesto por cinco números que
pasean entre las malagueñas y los tientos tangos, cruzando la soleá
por bulería, la saeta, la petenera y la seguiriya.
Andrés Marín (Foto: Anahí Cármody)
El objetivo del bailaor con este montaje de estética
minimalista es "expresar los sentimientos de la vida a través de los
colores y de las letras populares olvidadas arregladas musicalmente", lo
que le lleva a introducir pinceladas de cante gregoriano, referencias al tango
argentino o alusiones a la semana Santa de Sevilla. Para ello, la obra está
arropada por diez músicos y cantaores. La guitarra flamenca está
acompañada por contrabajo (Juan-Mi), clarinete (Javier Trigo), acordeón
(Rafael Álvarez), percusión (Antonio Coronel) y viola (Alejandro
Garrido), "instrumentos escogidos para cada tema, con el fin de dar carácter
propio a cada palo".
La seguiriya, integrada en el número 'Silencio',
será el eje del montaje pues, como explica Marín, "el baile
por seguiriya trata toda la expresión flamenca, los contrastes de la vida".
Añade que, en este palo, "se encuentran en un equilibrio perfecto
el dolor y la alegría, la sensualidad y la sobriedad, el llanto y la burla".
Y puntualiza que "el dolor está en el cante; la alegría, en
el sentirlo; la sensualidad está en bailar el ritmo específico;
la sobriedad, en bailar por derecho; el llanto está en la guitarra; y la
burla se recrea en el ritmo".
Apuesta de futuro
El leit motiv de 'Más allá del tiempo',
producido por Arte & Movimiento Producciones y la Consejería de Cultura
de la Junta de Andalucía, es "el recuerdo de los tiempos antiguos
transpuestos al tiempo actual, con una visión hacia el futuro, para comunicar
que todo lo dicho en flamenco todo lo que se ha dicho queda todavía, pero
para recordarlo con el lenguaje de nuestro tiempo". Por ello, trata de ser
"un paso a través del tiempo para recordarnos lo que dejaron en nuestras
memorias los artistas desaparecidos que en su día apostaron por el futuro
como Nijinsky, Bartok, Lorca, Escudero, Stravinsky, Martha Graham". Con esta
intención, Andrés Marín, tras un preestreno en el Teatro
Olympia de París el día 11 de enero de 2002, presentará el
primer trabajo de su compañía entre el 15 y el 19 de enero en el
coso francés La Maison de la Dance de Lyon.
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