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Festival Caja Madrid 2005
Tomatito / Esperanza Fernández
/ Dorantes (Fotos: Daniel Muñoz)
Dorantes y Tomatito
ponen un broche instrumental a Festival Caja Madrid 2005.
La décimo tercera edición del certamen madrileño
ha supuesto una ruptura. Frente a la preeminencia del cante y la
fórmula de sucesión de recitales, se ha desarrollado
una cita flamenca con cabida para todas las expresiones y tendencias.
Buen ejemplo de ello fue la quinta noche, un cierre repartido entre
las propuestas instrumentales de Dorantes
y Tomatito. El pianista lebrijano repasó a solas las piezas
más destacadas de sus álbumes ‘Orobroy’
y ‘Sur’, mientras que en compañía de Esperanza
Fernández interpretó temas del disco de la cantaora.
Voz y piano se entendieron a la perfección, tanto en los
temas más flamencos como en los más acancionados.
Hubo una balada basada en farruca, soleá, malagueña,
el poema de Lorca ‘La baladilla de los tres ríos’
convertido en rumba, bulerías con cadencia lebrijana y hasta
la versión de ‘La maza’ de Silvio Rodríguez
que el pianista presentó en la pasada Bienal de Sevilla con
Lole como vocalista. El público disfrutó de este recital
de corte elegante, de la libertad creativa de Dorantes y de la voz
jonda de su prima Esperanza Fernández. De la segunda parte
se hizo cargo Tomatito. El guitarrista almeriense, contra pronóstico,
evitó el repertorio de su nuevo disco para centrarse en el
de anteriores trabajos como ‘Paseo de los castaños’,
‘Guitarra gitana’ y ‘Spain’. La banda de
la que vino rodeado estaba ligeramente modificada respecto a la
habitual: Paquete a la segunda guitarra, Diego Amador al bajo y
el cante, Bandolero a la percusión, Bernardo Parrilla al
violín, Ángeles Fernández a las voces y, como
invitado especial, Juan de Juan al baile. La taranta quedó
esta vez en segundo lugar para dejar el arranque a la bulería
aderezada con el baile trepidante del sevillano. Pulsación.
Ritmo. Y la rumba ‘Mundi’ brota, tejida en equipo, sonando
a gloria. Después llegaron los tangos ‘Pa la Pimpi’
adornados con el hilito de voz de la niña. Música
luminosa en todos los sentidos. ‘Manantial’ hace pasar
la sonanta por distintos paisajes, distintos climas, de dentro hacia
fuera. ‘Spain’ alimenta un ‘crescendo’ final
que desemboca en la soleá por bulerías que, holgadamente,
bailará el aventajado discípulo de Antonio Canales.
La audiencia quiere más... y le da, con gusto, otro de sus
grandes temas. Broche instrumental, broche de lujo.
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