Flamenco-world.com, abril de 2011
Bien saben ellos que si quisieran tener voces en su disco, tendrán a su disposición a las mejores. Los integrantes de Ultra High Flamenco llevan años respaldando con sus instrumentos a figuras del panorama flamenco. Sin embargo, la letra que había en su primer disco la cantaron ellos mismos. Y en ‘Bipolar’, el segundo, no hay ni una voz.
Aquí sólo tienen la palabra los sonidos de la guitarra flamenca de José Quevedo ‘Bolita’, el violín de Alexis Lefèvre, el contrabajo de Pablo Martín y la percusión de Paquito González. Es decir, la apuesta por el flamenco instrumental de este cuarteto es del todo firme. Tienen una opción diferente al típico cuadro y eso les abre las puertas de otros circuitos y otros públicos, con un formato y un concepto tomado del jazz actual.
En este segundo trabajo, destacan dos aspectos: la confirmación de una identidad propia y la elaboración de nuevas composiciones. Y ambos factores van de la mano. La firma de los temas no es compartida, unas son de José Quevedo (las más flamencas) y otras de Pablo Martín y de Alexis Lefèvre. La labor colectiva está en asimilarlas y recrearlas con pensamiento de grupo. Y así los sonidos individuales se ensamblan con invisibles costuras. Las cuerdas de guitarra, violín y contrabajo encuentran un denominador común que tiene soporte y guía en las medidas percusiones.
Entre los ocho temas del disco, hay que poner el acento en ‘Nuestra esfera’, carta de presentación del sonido del grupo en la actualidad, en la dulzura de ‘Positango’, en la energía guitarrística y rítmica de ‘La baratita’ y en O.F.N.I., un “objeto flamenco no identificado” que idea un nuevo esquema rítmico. Y no deja de ser flamenco.