
| Jesús Méndez, ‘Jerez
sin Fronteras’ |
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Martín Guijarro, febrero de 2009
‘Jerez sin Fronteras’
es un disco primerizo, pero está dotado de una inusual madurez.
El joven cantaor jerezano Jesús
Méndez debuta con un disco en el que muestra sus credenciales
jondas, como queriendo decir “esto es lo que sé”.
Ahora. Y eso que sabe está absolutamente influenciado por
su ciudad y, más concretamente, por su casta, la de Los Méndez.
Y, aún más concretamente, por su tía La
Paquera de Jerez.
De hecho, abre el disco con una de
las zambras que la ‘Reina de la Bulería’ popularizó,
‘Soleá de mis pesares’. Y la canta con seguridad
y claridad, con gusto en el dibujo vocal y en el juego de intensidades.
Hace aquí honor a su herencia, pero la lleva a su tiempo
por mor de la reinterpretación guitarrística de Diego
del Morao.
También conserva esa impronta
‘paquerista’ en el lelele de entrada a la soleá
por bulerías que tan brillantemente le toca Moraíto.
Así parece fácil sostener la templanza y la actitud
precisa en el cante... aunque nadie dijo que lo fuera. Ya ese legado,
que tan dignamente defiende, se despliega en toda plenitud en las
bulerías ‘Si te llamas Dolores’. Y es que está
dotada de ese ímpetu, ese derroche de facultades y esa rítmica
tan propia de Francisca Méndez, al son de la citada guitarra
fundamental (por cierto, ole la falseta de inicio).
Las guitarras de su generación
llevan su cante a una tesitura más fresca, aunque no llega
a moverse del registro viejo. Así sucede en las cantiñas
‘Tres días después’, que le aporta el
guitarrista algecireño José
Manuel León; y en la soleá ‘Qué corta
es la vida’ del guitarrista jerezano Santiago
Lara. Ese saber compartir con los artistas coetáneos
también se aprecia en la toná. Este añejísimo
cante guarda la innovación de haber sido escrito por el compañero
cantaor (y compositor) David Lagos, lo cual no es nada habitual.
Y hace que el mensaje de este trabajo, que sólo se adorna
con toque, palmas y percusión, quede aún más
claro: ‘Que no se pierdan los cantes’. La interpretación,
por cierto, eriza el vello.
Casi a modo de bonus track, el disco
se cierra con una bulería hecha a retales. ‘Sueño
el barrio’ cuenta con dos pinceladas de la guitarra de Gerardo
Núñez, mentor del cantaor y productor del disco, pero
no acompañando la voz, sino como breve prólogo y epílogo
del tema. El resto son cantes con el simple acompañamiento
de palmas de unos chiquillos jerezanos, Grupo Soniquete, y la voz
al natural del propio Jesús Méndez, como abriendo
las puertas de su casa.
Y sólo es un primer disco.
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Entrevista
a Jesús Méndez, cantaor flamenco (enero 2009)
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