
| Tomasito, ‘Y de lo mío,
¿qué?’ |
|
Silvia Calado, agosto de 2009
Tomasito es necesario. Lo es para
el panorama musical español, para ese cajón de sastre
transfronterizo que es la world music y lo es, ante todo, para el
flamenco. Tomasito es flamenco, representa todo lo que esta palabra
significa, incluida la raíz, incluida la evolución,
incluidas todas las impurezas, incluida la gracia, incluido el cantar
y el bailar (que tocar ya tiene quien le toque), incluido el superdotado
don del compás... Tomasito es Tomasito. Y pocos artistas
pueden decir que son algo que nadie más es.
Por eso no se entiende que ninguna
de las discográficas por las que ha pasado hasta el momento
tenga catalogados sus discos, y no se trata precisamente de sellos
independientes. Sí lo es el que ahora apuesta por su nuevo
trabajo, la casa Nuevos Medios, la casa del nuevo flamenco. Y con
su respaldo ve la luz el disco ‘Y de lo mío, ¿qué?’,
producido por su ya inseparable Tino di Geraldo. El álbum
es, ante todo, un cuajado encuentro entre el flamenco y el rock.
Una mezcla que es aquí fructífera porque tanto Tomasito
como su productor se mueven como peces en ambas aguas. Así
que guitarras de palo y guitarras enchufadas son en este trabajo
primas hermanas, lo mismo que los bajos y baterías.
Sobre esta base, Tomasito aporta
interpretaciones brillantes de un total de once temas, tanto si
ha de hablar a compás, como si debe remeterse por fandangos
de Huelva o enrabietarse con la versión del ‘Back in
black’ de AC/DC. Y todo lo hace con una naturalidad y una
energía que vienen trasvasadas de sus directos, que es el
hábitat en el que hay que ver a este carismático,
original e intransferible artista. Pero lo dicho, que esta grabación
huele a escenario. Y de ahí que sea un disco que insufla
oxígeno.
De cara a los oyentes flamencófilos,
pongan el oído en los citados fandangos, con letra de Germán
Coppini, en el sentir que pone el ‘cantaor’ en ‘Lola
y Candela’, en la fresca cotidianeidad de los versos (muy
en línea con el espíritu de ‘Cositas de la realidad’),
en la rítmica que en su garganta adquieren esas palabras
hasta cuando reproduce una conversación callejera en ‘Y
de lo mío, ¿qué?’, en los jaleos flamencos
y el aire venenoso de ‘Rumba del revés’ y, sobre
todo, en las añejas alegrías que se encubren en el
tema final ‘El olvido’. De cara a los oyentes rockeros,
qué queréis que os diga… preguntadle a Angus
Young en Myspace.
Más información
Todas
las reseñas de discos en Flamenco-world.com
Entrevista
a Tomasito sobre ‘Y de lo mío, ¿qué?’
(junio 2009)
Tomasito
reactiva el flamenco rock en el nuevo disco ‘Y de lo mío,
¿qué?’
|