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María la Tero, julio de 2005
Que la música clásica
se inspire en la cultura de raíz no es
una novedad. Tampoco lo es que se inspire en el
flamenco. Lo que sí es novedoso es lo feliz
del encuentro entre un virtuoso violinista clásico
que no ha podido prescindir de su tradición,
Ara
Malikian, y un guitarrista flamenco, José
Luis Montón, que tampoco quiere dejar
escapar la oportunidad de perderse por otros rincones
sonoros. Ya sucedió en ‘Manantial’,
un disco de una pasmosa belleza que hace poco
se reeditó con nueva portada... quizás
por haber pasado, sin razón, un poco desapercibido.
El nuevo trabajo ‘De la felicidad’
es la continuación del camino emprendido
en el anterior, el fruto de una cordial entente
en la que las prioridades son la libertad musical
y la sensibilidad.
A diferencia de ‘Manantial’, ‘De
la felicidad’ abre el abanico estilístico
para acoger, junto al flamenco, a otras músicas
de raíz como el fado, con una versión
de ‘Estranha forma de vida’ de Amalia
Rodrigues; o el tango, con una recreación
de ‘La muerte del ángel’ de
Astor Piazzola. Y ello sin olvidar la copla española,
atreviéndose violín y guitarra a
dejarse enredar por el apasionado ‘Pena,
penita, pena’ de Quintero, León y
Quiroga. La música clásica de raíz
tiene dos muestras. Por un lado, el ‘Zapateao’
de Sarasate (gurú de Malikian) que cierra
el repertorio. Y, por otro lado, ‘Quise
volverme loco’, basado en un concierto para
violín del compositor Aram Khatchaturian.
Entre estos préstamos
reinterpretados -con la colaboración del
contrabajista Miguel Rodriguañez, el percusionista
Jorge Tejerino y el bandoneón Fabián
Carbone- se intercalan composiciones propias creadas
conjuntamente por Ara Malikian y José Luis
Montón, con finos ramalazos flamencos en
forma de subterráneos ritmos como el de
la bulería, la soleá o la guajira,
y en forma de actitud, de ataque, de alma. El
guitarrista catalán también aporta
dos baladas, ‘Princesa’ y ‘Contigo’,
en el que el toque rebosa virtuosismo, prestancia,
dulzura.
La literatura actúa de
forma complementaria a la música, pues
inspirándose en cada tema, Marisol Rozo
ha inventado un mini cuento que se incluye en
el libreto en español e inglés.
Fantasía, sentimiento, amor, sueño,
personajes... se entretejen con las notas que
salen del corazón y los instrumentos de
dos músicos “que inventaron juntos
una nueva voz”.
Más información:
Entrevista
a Ara Malikian, violinista (junio, 2005)
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