
S.C./Flamenco-world.com, mayo de 2010
“Que venga ella…”.
Nada más darle al play, es lo primero que suena en la voz
de José
Mercé. No se sabe bien por qué palo va (ni él
lo sabe), pero ¿eso importa? Lo que enseguida se intuye es
que se está ante una de las grandes voces del flamenco…
y, sin exagerar, ante una de las mejores voces del panorama musical
español. En ‘Ruido’ -un disco en el que hay poco
de eso, más bien todo lo contrario- el cantaor jerezano parece
dar un paso más allá en interpretación, en
transmisión y en música. No es sencillo cómo
dibuja en estas canciones que son flamenco y algo más…
universal. Al contrario, es un trabajo que, si se escucha con atención,
se aprecia complejo y con cierta búsqueda de algo más.
Y tiene mucho que ver la actitud del protagonista, pero también
el trabajo mano a mano, de nuevo, con Isidro Muñoz, con quien
felizmente se reencuentra tras el anterior disco producido por Paco
Ortega. Tiene el sello inconfundible del productor gaditano, sobre
todo, en lo que dicen las letras y en cómo lo dicen, pero
también en los giros vocales y en la frescura con que se
afrontan y desdibujan las estructuras de los palos. Así sucede
en ‘Amanecer’, ‘Ruido’, ‘Contigo’
y ‘Fe’. Y lo curioso es que no se está encaminando
hacia otros géneros. Lo que se escucha no puede denominarse
de otro modo que flamenco, aún sin tener en cuenta la soleá
“por derecho” ‘Vengo de donde no estuve’,
o los más estándar tangos, alegrías y bulerías.
A todo ello ayuda el concepto musical del álbum, que se reduce
básicamente al acompañamiento de guitarra. No sólo
la de Moraíto,
que es ineludible, sino que se abre a otros colores, los que aportan
dos nuevos valores del toque como son Diego del Morao y Dani de
Morón, y el más veterano compositor onubense Juan
Carlos Romero. Aparte de las sonantas, bajo eléctrico, palmas,
unas cuantas percusiones y una pizca de clave cubana para la rumba
‘Todos seremos’. Los invitados extra se reservan para
la versión de las ‘Nanas de la cebolla’ de Miguel
Hernández con las que se cierra el disco, que interpreta
tirando de la de Serrat, pero junto a los cantantes Pasión
Vega y Carlos Sanlúcar. Aunque es sólo un guiño,
por la vía conocida, al poeta del que dice sentirse admirador
y un bonus track para un disco en el que la historia está
en seguir dando otra vida al cante y más motivos a Mercé
para hacer un flamenco al alcance de todos.
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