Martín
Guijarro, noviembre de 2006
La vuelta de Miguel
Poveda al flamenco desvela a un cantaor plenamente
asentado y con una proyección imparable.
Tras flirtear con el tango argentino, la copla
española, la música clásica
contemporánea y hasta con la poesía
en catalán, el cantaor defiende un repertorio
estrictamente flamenco diseñado expresamente
para él por el guitarrista onubense Juan
Carlos Romero. Con el pretexto de rendir homenaje
a Sevilla, donde hace unos años fijó
su residencia emigrado desde su Cataluña
natal, se sumerge en un flamenco con poso, sabor
y elegancia. Sencillo y sin estridencias, ese
es el tono general de un disco que mostró
su solvencia en el apoteósico estreno
en directo en la pasada Bienal de Sevilla 2006.
En lo vocal, Poveda muestra un
dominio absoluto de los matices, las intensidades
y la expresividad, colocando la voz con gusto
y con sensibilidad musical. En el acompañamiento,
Romero le tiende la mano por un camino llano y
sin fisuras, fresco dentro de lo tradicional.
El guitarrista ha compuesto la música y,
como también hiciera para Arcángel
en sus dos primeros discos, también muchas
de las letras. Versos sencillos y cantables, sin
estribillos cansinos ni vacuas pretensiones. Con
mensajes tan de la vida como ese que se canta
por bulerías en ‘Como la luna en
el agua’: “Por cuatro perras, me dan
consejos, más baratura no cabe, no sé
ni pa’ qué los quiero”.
Bulerías, malagueñas
y abandolaos, sevillanas, soleá, bulería,
seguiriya y cabal, toná y un guiño
a la copla conforman el repertorio del disco.
Contiene retazos populares y un préstamo,
‘Canto de la resignación’,
que ya grabara Carmen Linares en su último
disco ‘Un ramito de locura’. Además,
hay intervenciones de lujo. A la grabación
están invitados Diego
Carrasco, con quien comparte, como en un duelo,
la canción por bulerías ‘Alfileres
de colores’; y Dorantes, que propone un
delicioso piano para las sevillanas ‘Y en
medio del río’. La plantilla fija
de músicos tampoco es que sea muy abultada.
La mayoría de las veces el cante está
a solas con la guitarra y las demás, bastan
las palmas y jaleos ‘made in Jerez’
de Bo, Luis Cantarote y Carlos Grilo, más
las percusiones de Antonio Coronel y Paquito González.
Y es que menos es más. Un baño de
limpieza y sinceridad para el flamenco de hoy.
Contenidos:
Miguel
Poveda vuelve al flamenco con el nuevo disco ‘Tierra
de calma’
Bienal
de Flamenco de Sevilla 2006. Miguel Poveda, ‘Tierra
de calma’ (estreno). Reseña, fotos
y vídeo online
|