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Martín Guijarro, agosto 2006
Yeah!
La guitarra flamenca va camino de otra revolución.
Quienes pensaban que con Paco de Lucía
estaba todo reinventado se equivocaron. Una nueva
generación, libre ya de presiones, complejos
y ataduras (aunque utilizando como trampolín,
claro está, al indiscutible maestro), traza
ya otros caminos para la música de este
instrumento cuya riqueza parece inagotable. En
concreto, hay un nombre a subrayar con fluorescencia.
Y viene también de Algeciras. Será
el aire.
A José
Manuel León hay que escucharlo con
atención... y sin prejuicios. Y es que
desde la primera nota de su ‘Sirimusa’
deja sentado que la suya es una guitarra inédita.
Cuando el virtuosismo es ya como un juego de niños,
manos y mente quedan libres para volar. La manera
de tocar y de componer del joven guitarrista algecireño
es imaginativa, libre, personal. A la vez, es
flamenca y contemporánea. Y, además,
tiene la virtud de la legibilidad. Es decir, que
entra fácil al oído. Y ello no quiere
decir que sea cosa simple la suya. Muy al contrario,
esos embaucadores y frescos sonidos encierran
todo un complejo planeta, creado sobre la base
de un dominio absoluto de la técnica y
el compás.

Portada exterior de
'Sirimusa'
Es por ello que, como comenta
Faustino Núñez en el libreto, se
aprecian aspectos novedosos como “la versatilidad
que tiene el compás flamenco cuando conoces
bien el percal”. Así es como León
se permite pasar de los tientos a los tangos,
pasando por los tanguillos y asomándose
a las bulerías en ‘Rejas de bronce’.
Y es sólo un ejemplo de los avances que
propone. La pieza de apertura, ‘Sirimusa’,
es toda una declaración de intenciones.
Y suma y sigue con las alegrías ‘Chorroskina’,
los tangos ‘Tonga’ -donde, efectivamente,
da la vuelta al estándar- y en la ‘Travesía
de la soleá’, como señala,
un recorrido por este palo matriz... pero a su
manera. Ya la experimentación comienza
a acusarse en la extrovertida rumba ‘Hay
que ser positivo’; de donde salta al sobrevuelo
por fandangos ‘Isla verde’; para rematar
con la original pieza ‘Los niños
del atún’, un poco flamenca, un poco
funky, un poco ‘león’. Será
el aire.
Nota. Un detalle a tener en cuenta
y por el que habría que apoyar doblemente
la propuesta es que es un álbum autoproducido.
Ya que las grandes discográficas han casi
vetado a la guitarra solista, los ‘tocaores’
de hoy se las apañan solos. Y bastante
bien... no hay más que ver la presentación
del disco en formato de cartón con estupendas
fotos y original libreto-póster. En este
caso, edita el sello independiente Bost, un proyecto
del contrabajista Pablo Martín (sí,
el del trío de Gerardo Núñez),
que se estrenó con su propio debut discográfico
‘Doméstica’.
Por cierto, que es quien produce y pone el estudio
(casero, fíjense).

Portada interior de
'Sirimusa'
Contenidos:
Entrevista
a José Manuel León, guitarrista
(junio, 2006)
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