| La alicantina
Susana Amador Santiago, La Susi, destacó
en los años setenta y ochenta como intérprete
de ese tipo de canción aflamencada con
base rítmica de bulerías o tangos
que acuñara el genio de Camarón,
y que tan popular es en el flamenco actual. Ésta
sigue siendo la fórmula empleada en Agua
de mayo que, junto con el Grandes éxitos
publicado por su anterior compañía
a principios de año, han devuelto a La
Susi a la actualidad discográfica : canciones
melódicas con estribillos recurrentes a
cargo de un coro masculino y con el refuerzo rítmico
de bajo y percusión.
El C. D. contiene un tema que,
en buena lógica, parece destinado a convertirse
en lo que se pretende, un gran éxito mediático.
Se trata de una balada por tangos titulada "Amar
por amar", aunque el título que se
ha elegido como primer sencillo es "El tarro
de las esencias", una especie de tango arabizado
que abre el disco (puedes escucharlo en la sección
de MP3 de estas páginas). La fuerza de
"Amar por amar" reside en lo pegadizo
de su estribillo, potenciado por un arreglo orquestal
del que ha renegado la propia intérprete
en alguna entrevista. La Susi es una cantaora
de fuerza y su lugar natural es el escenario,
de manera que la autoría de Agua de mayo
debe atribuirse también al productor/compositor,
Manuel Ruiz Queco.
Es precisamente este tipo de
canciones intimistas, con un toque sentimental
en el contenido y la interpretación, el
punto fuerte de este disco, y por extensión
de La Susi. Así lo demuestran temas como
Corazón de plata o el que da título
al disco, por bulerías, o Noche oscura
por alegrías, aunque en este último
caso el estribillo no es, quizá, tan resultón
y el cante de La Susi destaca más cuando
se ajusta a la línea melódica tradicional.
La voz de esta intérprete es eminentemente
festera, pero tiene un elemento trágico
que deriva de su intenso vitalismo, de un cierto
desgarro existencial que viene de atrás,
matizado a veces por la dulzura de la cuerda que
en algunos momentos de este disco aporta una solemnidad
casi dramática.
Entre los músicos que
participan en la grabación destaca el bajo
lúcido e inventivo de Carles Benavent,
una de las voces más reconocibles del flamenco
contemporáneo ; y la guitarra del joven
Diego del Morao, el hijo de Moraíto, que
exhibe los valores que han sido estandarte de
la saga jerezana de tocaores a que pertenece :
exactitud y discreción a partes iguales,
asumiendo en todo momento la tarea de subrayar
el protagonismo del cante.
Agua de mayo se cierra con un
taranto de aire clásico, con el que La
Susi demuestra que sería un error tratar
de encerrar su voz en el puro ámbito de
lo festero. Lo que de cualquier manera no sería
poco para el caso que nos ocupa. |