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María la Tero, April 2005
Vicente
Amigo desvela los entresijos de su quinto
“viaje por el sonido”, un disco a
la altura de las expectativas acumuladas durante
cinco años. El guitarrista cordobés
quiere aportar “un mensaje nuevo”,
sin perder esa personalidad que lo ha aupado a
la primera división del toque flamenco.
Aunque el álbum merece un análisis
musical en profundidad, también admite
una lectura para todos los públicos. Y
es que la complejidad que encierra la nueva creación
del guitarrista, milagrosamente, no está
reñida con la legibilidad. Muy al contrario,
contiene temas de fluido ritmo y enganche como
la rumba ‘Demipatí’, los ‘Tangos
del Arco Bajo’ o hasta el zapateado ‘Oriente
mediterráneo’.
Y en el otro extremo, como el
propio autor indica, experimentos como la farruca
‘Silia y el tiempo’ y la taranta ‘Un
momento en el sonido’. Ambas piezas despliegan
un nuevo modo de equilibrar cerebro, sensibilidad
y dedos. Incluso en composiciones que, aparentemente,
se ciñen al canon, se ocultan detalles
de una sutileza y una exquisitez inusitada. Atención,
por tanto, a la soleá ‘Mezquita’.
También hay que destacar
de este disco la naturalidad del sonido, la fluidez
y la cercanía con la que suena la guitarra.
Nada de pinchazos bruscos ni de coros chillones...
las voces son pinceladas, los instrumentos que
rodean a la guitarra hacen justo eso, rodearla,
embellecerla. Como el aire nostálgico de
la farruca que refuerza el bandoneón de
Ariel Hernández, como el ritmo cañero
de la batería de Tino di Geraldo que hace
caminar la rumba. Hay, en general, contención
y gusto, espacio y luminosidad... y, por si quedara
alguna duda, flamencura a raudales. Queda claro
con este álbum que ha llegado la hora del
relevo.
Más información:
Entrevista
a Vicente Amigo, guitarrista (abril, 2005)
Vídeo
clip. Vicente Amigo, ‘Tangos del Arco Bajo’
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