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María la Tero, agosto de 2005
La magra
lista de biografías de figuras del flamenco
se nutre de un nuevo título, el dedicado
a Sordera
de Jerez. El libro, ilustrado con dos anexos
de fotografías en blanco y negro, recoge
testimonios de primera mano del cantaor, seleccionados
de entrevistas personales realizadas por el autor,
el crítico jerezano José María
Castaño. Las palabras del artista van salpicando
la narración, ordenada cronológicamente
en cuatro etapas: la niñez en el campo
jerezano, la etapa del trabajo en las ventas,
la de los tablaos en Sevilla y Madrid, y la fase
final como profesional consagrado en festivales
y peñas.
Pero antes de entrar en harinas,
el autor realiza un estudio genealógico
de la saga de los Sordera, con ayuda de los datos
recopilados por el investigador José Manuel
Martín Barbadillo, buceando hasta la segunda
mitad del siglo XVIII. Apellidos tan flamencos
como Soto, Vargas y Peña jalonan el árbol
familiar en el que figuran parientes como Tío
José de Paula. A continuación, el
autor plantea el contexto “humano, social
y geográfico” en el que se desenvuelve
Sordera de Jerez, repasando por encima la historia
del flamenco y de Andalucía, haciendo hincapié
en Jerez de la Frontera y hasta en el ‘micro
hábitat’ del barrio de Santiago.
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La biografía en sí
contiene jugosísimas palabras proferidas
por el cantaor, padre de Vicente y Enrique Soto,
de Sorderita y de Bo. Habla de temas como la dura
vida de las fiestas, de sus primeras experiencias
profesionales en el flamenco y otros menesteres,
de momentos tan importantes como su boda, de sus
cantaores preferidos, del examen ante La Niña
de los Peines, Manuel Vallejo y Pepe Pinto...
Comenta sobre sus referentes que “a mí
el eco que más me gustaba era el de Fernando
Terremoto, ecos así tan flamencos son muy
difíciles de dar, son privilegiados”.
Y de la etapa en los tablaos sevillanos recuerda
que “con Farruco mantenía una cosa
especial, artísticamente hablando. Él
siempre me reclamaba a mí, porque le gustaba
y le inspiraba que yo le cantara las cosas de
mis gentes, sobre todo, por bulerías”.
De las fiestas que se organizaban en su casa de
Madrid dice que “una vez se encajaron allí
un montón de buenos artistas, figúrate
Manolo Sanlúcar, Paco de Lucía,
El Beni, Camarón que me quería mucho...
figúrate tú la que se liaba con
toda esta gente”.
Y al final están los anexos
que detallan toda la discografía de Sordera
de Jerez, así como las intervenciones en
programas de televisión. Entre medio de
las 249 páginas del libro se insertan dos
lotes de fotografías en blanco y negro,
decenas de anécdotas y momentos señalados
en imágenes como el debut junto a Beni
de Cádiz, el cuadro de El Guajiro, en la
playa con la familia, la de Manolo Caracol con
El Bo, la inauguración de la peña
que lleva su nombre, el retrato junto a su hijo
Vicente y su sobrino José Mercé...
Con este material gráfico se completa un
libro que rinde homenaje al que ya es uno de los
principales cantaores de la historia del flamenco.
Más información:
Sordera.
Sagas del cante de Jerez (I). Especial
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