El guitarrista holandés Tino van der Sman plasma en su segundo disco en solitario ocho composiciones propias en las que combina tradición, vanguardia y personalidad.
Afincado en Sevilla desde hace años, practica un toque con vocación universal, en el que no renuncia a influencias de otros géneros y de otros instrumentos. Además, hace sitio a un buen abanico de voces jóvenes, entre otras, las de Sonia Miranda y Vicente Gelo. Como en su álbum debut ‘Desatino’, la producción corre a cargo del percusionista sanluqueño Ángel Sánchez ‘Cepillo’.
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